Como sabéis me gusta observar a la gente de una forma o de otra, no es una observación en plan informe psicológico. Pues últimamente en uno de mis “Estudios” (por llamarlo de alguna manera) me he encontrado con los comentarios de varias chicas que se dedican a la atención al público, después de haber observado a los clientes, y ellas se abrieran a contarme las cosas.
El tema es que sea el trabajo que sea siempre que atendemos a un público (experiencia en esto me sobra) hay que llevarlo como mejor podamos, pues son clientes y los que de una manera u otra te pagan el sueldo. Esto sí siempre de unos límites personalmente establecidos por cada persona, pues el tema que pasa en el momento que eres una chica es el de siempre, los tíos somos unos babosos y no sabemos comportarnos con estas chicas.
Así claro incluso algunos llegan a insultar de una forma u otra a estas chicas que lo único que están haciendo es su trabajo, atribuyéndoles unos cometidos que no entran en su trabajo normal y pidiendo ciertas cosas, no imposibles, pero si desagradables según la persona y el aguante de la misma.
Con lo que desde mi punto de vista, veo que socialmente el hombre (masculino) es en determinadas situaciones un ser más que desagradable frente a el sector femenino que está atendiéndolos, ya que les lleva a llorar o incluso deprimirse y no querer seguir haciendo lo que están haciendo por miedo a este subespecie de hombres (ya que no son todos) los cuales no tienen ni educación, ni quizás debemos llamarlos hombres.
Solo observar que siempre nos creemos mejor que él que nos atiende, sin saber que algún día estaremos igual o en sitio parecido, ya que es un trabajo más donde esa persona es igual que tú. No te creas más porque eres el que tienes el dinero, todos somos iguales.
Después de un año algo chungo en muchos sentidos, regular académicamente, y bueno otros que no vienen al caso. Pues después de varios episodios con fiebre durante el año como habéis podido leer en mis post, pues al fina ando ingresado en el hospital por urgencias. En el hospital llevo como una semana, sin comer ni beber, y esperando a que me digan si me operan o no.
Como es mi primera vez, pensaba yo, que no aguantaría que estaría nervioso, pero en ningún caso ha pasado esto. Estoy la mar de tranquilo y relajado en espera de lo que pueda pasar.
Entre tanto he visto la cantidad de amigos que tengo, y gente a mi alrededor que se han volcado en venir a verme, quedarse por las noches conmigo sin tener por que y diciendoles que no se queden, pero aun así lo hacen. Desde. Estas lineas gracias a todos.
En cuanto al servicio de enfermeros que me cuidan son unos grandes profesionales con excepción de algún amargado, que no sabe trabajar de noche. Pero en definitiva son estupendas personas y muy amables.
Así que de momentos mis quejas y paranoias tendrán que esperar un tiempo hasta que me recupere de todo.
Desde estas líneas me despido hasta septiembre, donde comenzara la tercera temporada de mis paranoias. Esto como veis no es un adiós, pero si un poco de organización emocional en mi vida antes de seguir escribiendo los nuevas aventuras de una mente.
Todos necesitamos descansar y por eso los guionistas de mi mente están preparando nuevo material que saldrá en septiembre cuando comenzara la tercera temporada.
Os mantendré informado de que fecha utilizare para el nuevo post, pero lo mas normal es que sea del 15 de septiembre en adelante.
En este blog solo intento dar a conocer mis ideas, sin que ello sirva de critica de ningun tipo. Cada uno piensa lo que quiere. Lo que me gustaria es que comentarais los post para asi tener un debate sobre las tematicas que escriba. Sigueme en Facebook
Comentarios